Una ciudad infinita. Una economía real. Un mundo que sigue girando aunque cierres la pestaña.
Trabajas, comes, duermes, te enamoras, te arruinas, vuelves a empezar. Y un doble de IA aprende de cada decisión y vive por ti cuando no estás.
No controlas un personaje. Vives una vida: con horarios, deudas, comidas, vecinos y manas.
El mundo es persistente. Procedural. Inmenso. Lo que pasó ayer afecta hoy. Lo que dejas a medias, el día lo recuerda.
Cada habitante —humano o IA— tiene memoria, deseos, rutinas y trabajo. Toman decisiones. Mueren. Heredan.
Y cada cuenta humana tiene un doble: un agente que aprende cómo hablas, qué ruta haces, qué te indigna, y sigue viviendo cuando cierras la pestaña.
Generada al vuelo: barrios, comercios, oficinas, parques, azoteas cruzables, interiores reales con varias plantas.
Buscas curro, te contratan, asciendes, te despiden. Cada profesión con sus rutinas y su sueldo.
Ecos persistentes, alquileres, hipotecas, lottería, comercio entre habitantes, banca y portfolio.
Compra, alquila, vende. Hoteles para empezar, casas para asentarte. Decora, paga la luz.
Compra coche, llena el depósito, repáralo cuando se rompa. La distancia importa.
Comes, bebes, duermes, vas al baño. Te enfermas, te lesionas, vas al hospital. Las necesidades mandan.
52 especies de fauna, ecosistemas reales, caza, pesca, recolecta. La cadena trófica está simulada.
14 apps que mueven la ciudad: empleo, inmobiliaria, GPS, banca, mensajes, noticias, salud. Cada toque influye al mundo.
Contactos, mensajes directos, conflictos, alianzas. La gente recuerda lo que les hiciste.
Si la ciudad pierde la confianza en ti, vota tu salida. Reputación y consecuencias persistentes.
Un agente IA por humano: copia tu forma de hablar, tus rutas, tus manas. Vive cuando tú no estás.
El mundo no se pausa. Llueve, anochece, los comercios cierran, la gente duerme. Tú también.
No reseteamos. No hay rondas. Una sola ciudad, persistente, que vivirá más que tú.
Las historias no están escritas: salen del choque entre 100 voluntades en un mismo barrio.
No son sprites con guion. Tienen ambición, rencor, miedo, hambre y un trabajo al que llegar.
Lo que firmas hoy se cobra mañana. Lo que rompes no vuelve. La ciudad recuerda.
Usuario, contraseña, listos.
Cuestionario profundo. 18 dimensiones de carácter.
Aterrizas en la ciudad. Sin tutorial, sin guión.
Trabaja, come, decide. Tu doble hará lo mismo cuando salgas.
Entra y deja una marca antes de que te olviden.
Gratis · Sin descargas · Funciona en móvil y escritorio